Ley de transporte eléctrico en Panamá 2026

Todo lo que debes saber sobre vehículos eléctricos y normativa actual

En los últimos años, Panamá ha acelerado su transición hacia un modelo de movilidad más sostenible, impulsado por la necesidad de reducir emisiones, modernizar el parque vehicular y promover la energía limpia en Panamá. En este contexto, la aprobación de la Ley 162 marca un antes y un después en el desarrollo del transporte eléctrico en Panamá.

¿Qué significa esta ley para ciudadanos, empresarios y emprendedores? Básicamente, establece un marco legal y técnico que busca facilitar la adopción de vehículos de cero emisiones, crear infraestructura de carga, y otorgar beneficios fiscales a quienes apuesten por esta nueva forma de movilidad. Además, es una pieza clave del plan de movilidad sostenible en Panamá y de la transición hacia un futuro menos dependiente de los combustibles fósiles.

Este artículo está diseñado para explicarte de forma clara y sencilla los fundamentos y alcances de la Ley de transporte eléctrico en Panamá, especialmente útil si estás considerando invertir, emprender o simplemente adquirir un vehículo eléctrico o híbrido en Panamá. No necesitas ser abogado ni conocer el código legal; aquí lo explicamos paso a paso.

Exploraremos dos temas principales: primero, qué establece exactamente la Ley 162 y cómo se implementa; y segundo, los beneficios fiscales para autos eléctricos en Panamá, tanto para personas particulares como para empresas. Si te interesa estar al día sobre electromovilidad y quieres comprender cómo aprovechar esta oportunidad, sigue leyendo.

¿Qué dice la Ley 162 sobre transporte eléctrico en Panamá?

La Ley 162 de 2023, conocida formalmente como “Ley de Movilidad Eléctrica”, es la pieza central de la estrategia del gobierno para promover el transporte eléctrico en Panamá. Esta ley establece un conjunto de normas, incentivos y obligaciones dirigidos a facilitar la adopción de vehículos eléctricos e híbridos en el país, y forma parte del compromiso nacional con la transición energética panameña.

¿Qué busca la ley? En términos simples, quiere lograr que un porcentaje creciente del parque automotor nacional utilice energía limpia. Para ello, la ley aborda distintos ejes:

1. Reglas para la compra y uso de vehículos eléctricos

La ley requiere que las entidades públicas renueven progresivamente su flota con vehículos de cero emisiones. Además, promueve que las empresas privadas consideren iniciativas similares, especialmente en sectores como transporte público, logística y reparto.

2. Regulación para infraestructura de carga

Uno de los puntos más importantes es el fomento a la infraestructura de carga. La ley establece lineamientos técnicos y regulatorios para quienes deseen invertir en instalación de estaciones de carga eléctrica en Panamá. Esto busca asegurar que los puntos de carga sean seguros, accesibles y compatibles con múltiples modelos.

3. Educación y difusión

También se crea un marco para campañas educativas sobre los beneficios de la movilidad eléctrica, con el objetivo de generar confianza en los consumidores y reducir barreras culturales o de desconocimiento.

Aspectos claves de la Ley 162

  • Obligatoriedad de incluir puntos de carga en obras nuevas, como centros comerciales o edificios de oficinas.
  • Cupos anuales para importación de vehículos eléctricos con beneficios fiscales.
  • Creación del Comité Nacional de Movilidad Eléctrica para coordinar políticas y seguimiento.
  • Impulso al uso de energías renovables en la red de carga.

En resumen, la nueva ley de transporte eléctrico en Panamá 2026 construye las bases legales para transformar la forma en que nos movemos, al tiempo que abre oportunidades para la inversión extranjera en energía renovable panameña y la innovación local.

Beneficios y exoneraciones para vehículos eléctricos e híbridos

Uno de los pilares más atractivos de la Ley 162 Panamá son los beneficios fiscales para autos eléctricos en Panamá. Estos incentivos buscan equiparar —e incluso superar— la competitividad de los vehículos tradicionales, aliviando el costo inicial de adquisición, mantenimiento y operación.

Exoneraciones al comprar vehículos eléctricos e híbridos

Entre los beneficios más destacados están las exoneraciones fiscales aplicables a nuevos compradores, tanto personas naturales como empresas:

  • Exención del impuesto de importación para vehículos eléctricos e híbridos en Panamá, hasta cierto valor definido por la ley.
  • Exoneración del impuesto al valor agregado (ITBMS) durante un periodo inicial previsto por la Autoridad Nacional de los Ingresos Públicos (ANIP).
  • Reducción o exoneración del impuesto de circulación vehicular por varios años.

Estos beneficios pueden representar hasta un 20-30% de ahorro en el costo total del vehículo, lo que reduce significativamente la barrera económica para acceder a tecnologías más limpias.

Incentivos para empresas

Las empresas también pueden sacar provecho de esta ley. Por ejemplo, aquellas que renueven su flota con vehículos de cero emisiones pueden acceder a deducciones fiscales por inversión en activos verdes. Esto es especialmente útil para negocios en transporte, logística, delivery o trade-in de autos usados.

Otros beneficios adicionales destacados

La ley también establece beneficios no fiscales que complementan el incentivo económico:

• Preferencia de estacionamiento: ciertos municipios designarán espacios exclusivos para vehículos eléctricos e instalarán puntos de carga gratuita o a bajo costo.

• Placas especiales: para identificar y facilitar controles en zonas libres de emisiones o en vías preferenciales.

• Créditos verdes: varias entidades bancarias están colaborando con programas de financiamiento preferencial para este tipo de vehículos.

¿Quién puede acceder a estos beneficios?

Cualquier ciudadano o empresa en Panamá interesada en adquirir vehículos ecológicos, ya sea por razones ambientales, ahorro a largo plazo o innovación en su modelo de negocio. En particular, los emprendedores pueden encontrar aquí una puerta de entrada para emprender en electromovilidad en Panamá.

Finalmente, la idea detrás de estos beneficios no es solo promover la compra, sino acelerar un cambio de hábito: dejar atrás los motores convencionales y apostar por un modelo más conectado al futuro de la energía limpia.

Crecimiento de estaciones de carga eléctrica en todo el país

Para que la transición hacia una movilidad eléctrica sea verdaderamente viable en Panamá, es esencial contar con una infraestructura de carga moderna, asequible y distribuida estratégicamente. Precisamente por ello, una de las prioridades establecidas por la Ley 162 es fomentar el despliegue de estaciones de carga eléctrica en zonas urbanas, en carreteras y en espacios públicos como centros comerciales, aeropuertos y universidades.

Actualmente, Panamá está avanzando progresivamente en este campo. Ciudades como Panamá, David y Colón ya cuentan con estaciones de carga rápida y semirrápida, lo que representa el primer paso para generar confianza entre consumidores y empresas interesadas en adquirir vehículos eléctricos. De cara a 2026, el objetivo del gobierno es lograr una red nacional interconectada que garantice autonomía a los conductores y facilite la expansión del uso de vehículos de cero emisiones.

La Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT) y la Secretaría Nacional de Energía trabajan de forma conjunta con el sector privado para definir regulaciones técnicas y normas de instalación, fortaleciendo el marco legal para autos eléctricos en Panamá. Esto incluye también la posibilidad de que comercios e instituciones puedan instalar puntos de carga bajo estándares de seguridad y eficiencia energética.

Entre los factores que impulsan el crecimiento de estas estaciones se encuentran:

  • Incentivos fiscales y arancelarios para empresas que desarrollen infraestructura de carga.
  • Alianzas público-privadas que reducen barreras de entrada.
  • Programas piloto apoyados por organismos internacionales y fondos verdes.

Además, el interés por emprender en electromovilidad en Panamá ha llevado a que nuevas startups se enfoquen en soluciones tecnológicas como apps de localización de cargadores, servicios de suscripción para carga doméstica y software de monitoreo de carga eficiente.

Si bien el número total de estaciones aún es limitado en comparación con países más avanzados, el crecimiento es sostenido. Es un momento clave para quienes estén interesados en el sector: a medida que aumenta la demanda de vehículos eléctricos en Panamá, también crecerá la necesidad de puntos de carga accesibles, seguros y eficientes.

Este desarrollo no solo promueve una movilidad más limpia, sino que también abre oportunidades laborales y de innovación en sectores como tecnología, energía distribuida y mantenimiento especializado. Por eso, entender cómo instalar estaciones de carga eléctrica en Panamá puede convertirse en una ventaja competitiva tanto para comerciantes locales como para empresas de mayor escala.

En resumen, la infraestructura de carga eléctrica está posicionándose como una de las bases clave para que la movilidad eléctrica se convierta en la nueva normal. Y Panamá, con el respaldo de la Ley 162 y un entorno legal en consolidación, demuestra estar encaminada para lograrlo en los próximos años.

Desafíos actuales y metas del gobierno panameño en electromovilidad

A pesar de los avances logrados, el camino hacia un sistema de transporte eléctrico en Panamá presenta ciertos desafíos logísticos, normativos y culturales. El crecimiento del sector depende no solo de promover la adopción de vehículos eléctricos o híbridos, sino también de resolver varios obstáculos que limitan su implementación a gran escala.

Uno de los principales retos es el alto costo inicial de los vehículos eléctricos, muchas veces inaccesible para la mayoría de los consumidores. Aunque existen incentivos para vehículos ecológicos en Panamá, como exoneraciones fiscales y reducción de aranceles, aún se necesita una mayor oferta de modelos accesibles y apoyo financiero que facilite su adquisición, como créditos verdes o leasing especializados.

Otro punto crucial es la falta de conocimiento generalizado sobre la electromovilidad y sus beneficios. Muchas personas aún desconocen que los vehículos de cero emisiones requieren menos mantenimiento, utilizan energía limpia, y ofrecen ahorros a largo plazo. Esta brecha de información también puede frenar el interés de potenciales inversionistas, empresas de transporte y ciudadanos comunes en adoptar esta tecnología.

Desde el punto de vista técnico, uno de los desafíos más discutidos es la consolidación de un marco regulatorio para carga eléctrica en comercios y espacios públicos. Actualmente, no todas las zonas del país cuentan con reglas claras para conectar estaciones de carga o instalar equipos homologados, lo que puede complicar las inversiones.

No obstante, el gobierno panameño ha asumido compromisos firmes para transformar estos retos en oportunidades. A través del Plan Nacional de Movilidad Eléctrica, junto con la implementación progresiva de la Ley 162, se han planteado metas claras de cara a 2025 y más allá:

Metas clave del gobierno para 2026 y futuro próximo

  • Que al menos el 10% de la flota vehicular del Estado funcione con energía eléctrica.
  • Reducir en 11.5% las emisiones del sector transporte para cumplir metas climáticas.
  • Establecer normas técnicas armonizadas para vehículos, estaciones de carga y formación técnica.
  • Fomentar la inversión extranjera y local en energía renovable en Panamá ligada al transporte.

Además, se han habilitado espacios de diálogo con actores del sector privado, municipalidades y organismos financieros multilaterales para garantizar que las decisiones tomadas sean inclusivas y sostenibles a largo plazo.

Panamá también apuesta a que la transición energética mejore significativamente la calidad del aire urbano, especialmente en la capital y en zonas altamente transitadas. Este enfoque integral busca posicionar al país como líder regional en innovación energética y compromiso ambiental.

Sin duda alguna, al enfrentar estos desafíos con estrategias bien enfocadas, se abren grandes posibilidades para nuevas iniciativas. Esto nos conduce naturalmente al siguiente punto: las oportunidades de negocio e inversión en electromovilidad, que están creciendo en paralelo al fortalecimiento de esta naciente industria.

Oportunidades de negocio e inversión en el sector eléctrico

La nueva Ley de transporte eléctrico en Panamá 2026 no solo presenta un marco regulatorio más claro para consumidores y autoridades, sino que abre nuevas puertas para quienes buscan emprender en electromovilidad en Panamá o invertir en energía limpia y movilidad eléctrica. Con el firme compromiso del gobierno de avanzar hacia una economía baja en carbono, el sector del transporte eléctrico se vuelve cada vez más atractivo para inversionistas locales y extranjeros.

¿Dónde están las oportunidades concretas?

Existen múltiples áreas donde empresarios, startups o grandes empresas pueden entrar al ecosistema de electromovilidad:

  • Instalación y operación de estaciones de carga: con el crecimiento del parque de vehículos eléctricos en Panamá, la demanda de infraestructura de carga se incrementa aceleradamente. Empresas pueden ofrecer servicios de instalación, mantenimiento, plataformas de gestión y distribución energética.
  • Importación y comercialización de vehículos eléctricos: adaptar la oferta al mercado panameño con modelos populares, utilitarios y flotas para empresas representa una gran oportunidad, especialmente con los beneficios fiscales para autos eléctricos en Panamá.
  • Desarrollo de soluciones tecnológicas: software para monitoreo de baterías, gestión de flotas eléctricas o apps de geolocalización de cargadores.
  • Servicios financieros y seguros verdes: bancos y aseguradoras pueden lanzar productos adaptados a este nuevo mercado (leasing para autos eléctricos, seguros con coberturas específicas, opciones verdes de financiamiento).

Inversión extranjera y alianzas público-privadas

Uno de los focos de la política energética nacional es captar inversión extranjera en energía renovable panameña. En el caso del transporte eléctrico, las autoridades están promoviendo joint ventures y alianzas público-privadas (APPs), especialmente para llevar estaciones de carga a zonas rurales y estratégicas como centros logísticos o turísticos.

Además, Panamá ofrece un marco legal favorable y ciertas garantías jurídicas para quienes participen en proyectos verdes. La Ley 162, junto con los reglamentos para carga eléctrica en comercios y zonas francas, dan más certeza a los inversionistas.

¿Qué tener en cuenta si piensas invertir?

Antes de lanzarte al mercado, conviene considerar:

  • Requisitos bajo el marco legal para autos eléctricos en Panamá
  • Certificaciones e interoperabilidad tecnológica de cargadores
  • Ubicación estratégica de estaciones
  • Condiciones fiscales y aduaneras actualizadas
  • Posibilidad de acceder a fondos oficiales o internacionales para proyectos sostenibles

También es clave entender cómo se enlazan estos proyectos con el gran objetivo: consolidar a Panamá como líder regional en transición energética y movilidad sustentable.

En resumen, el momento es ideal para quienes buscan alinear rentabilidad con impacto ambiental. Con un marco jurídico avanzado, apoyo estatal y demanda creciente, el panorama del transporte eléctrico en Panamá representa una excelente oportunidad para quienes decidan actuar a tiempo.

✍🏼 Toma nota...

El impulso al transporte eléctrico en Panamá está ganando velocidad gracias a la implementación de la Ley 162 y políticas claras hacia una movilidad eléctrica más accesible, eficiente y sostenible. Esta ley, junto con los beneficios fiscales y la expansión de la infraestructura de carga, busca facilitar la adopción de vehículos de cero emisiones por parte de ciudadanos, empresas y el sector público. También se han identificado desafíos técnicos y logísticos que el gobierno panameño ya trabaja en resolver dentro de su plan de movilidad sostenible.

Más allá de su impacto ambiental, esta transición representa una excelente oportunidad de negocio e inversión para quienes quieran participar de forma activa en el creciente ecosistema de energía limpia en Panamá. Desde la instalación de cargadores hasta soluciones de tecnología para electromovilidad, el panorama es prometedor para empresarios nacionales e inversionistas internacionales.

Si estás considerando invertir, emprender o expandir tu negocio en el sector de transporte eléctrico en Panamá, comprender a fondo las regulaciones, incentivos y oportunidades del mercado es clave. En Limitless Legal te ayudamos a navegar el marco legal para autos eléctricos en Panamá, estructurar alianzas y cumplir con la normativa vigente. Contáctanos para acompañarte en cada paso de tu proyecto con asesoría clara, ágil y profesional.

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